Los apuntes de un perro
1.
Desperté lengüeteandome los sobacos,
rascandome brutalmente
la costura en el escroto
La capital y su calor me dejan
las bolas hechas sopa
y el pico durísimo
A veces te pienso
mientras me ventilo las bolas
a ti como a ninguno,
que no sé cómo te llaman
ni donde estas viviendo
pero busco el olor de tu sexo
con mi nariz deshidratada.
Ya no me persigo la cola
ni ahullo afuera de tu casa.
2.
Culeo como un perro
y no siempre a cuatro patas,
culeo como un perro
ladro muerdo y jadeo.
Culeo como un perro callejero
en los pastos del parque
por las tardes
no me escondo.
Y te recorro con la lengua
larga húmeda de perro
y con mi nariz de perro
me respiro el olor de tu saliva
en mis labios.
Te rasco los pelos de la vulva
como si tuvieras pulgas
te como el culo como Eukanuba
y bebo de tus aguas
como si fueran de güater.
Te culeo como un perro
te defiendo como un perro
te cuido como un perro
me quedo como un perro
duermo a los pies de tu cama
echao como un perro.
3.
Me chiflas una vez
y llego como perro
huelo tu celo
y me desespero de
calentura de perro.
Desde mi balcón
siento el olor
de lo que llevas
entre las piernas,
y como perro
ahullo desesperado a la noche.
4.
Me rasco con los dientes
y recuerdo lo rico que fue
comerte con mi hocico
de perro.
recuerdo cada vez que tú
bien perra, te comiste
mi pico de perro
contigo nada es sucio
porque los perros
no tenemos modales
ni vemos panópticos
ni nos preguntamos weas.
Culiamos como perros
y lejos de ser denigrante
culiamos como perros
por pura devoción.
no me gusta cuando tengo
que culear con servilleta, tenedor y cuchillo
prefiero hacerlo con las manos y ensuciarme.
5.
Le tengo miedo a la sarna
pero todavía tengo el pelaje
bien poblado.
Si me muero de distemper
dejé algunas libretas
las firmé con meado
pa que tuvieran mi olor
y así sepan de quién son.
He vivido temporadas largas
donde ni las garrapata
me chupan sangre
ni las motos me ladran
ni yo las persigo.
Soy territorial y si te huelo malo
lo noto de inmediato
y me basta con verte un ojo
para saber en qué andas metido.
6.
Tengo buen olfato,
ojos claros que ven de noche
garras duras pa hacer hoyos
pelo negro y pulguiento.
Callejero no por falta de casa
Aprendí a sacarla antes
para no quedar pegados
y que nadie nos tire agua.
La brujería no sirve con los perros
nadie me puede hacer un amarre.
Nadie me paseó nunca con correa
meo a otros perros en el parque
les ladro y no muevo la cola,
tampoco me dejo hacer cariño
No tengo nada porque
nada tiene dueños
y si yo quiero
todo es cama
todo es mío
todo es hoyo pa culiar.
Me gusta vivir como perro
robo y me hago el lindo
poniendo cara de golden al guardia
Cuando me pican las bolas
me las rasco
no conozco la vergüenza
si vomito almuerzo dos veces
no me quita la sed el agua sucia.
(Fin de “Los apuntes de un perro”)
VII.
Ir a la playa y cagarme de frío antes de entrar al agua
preguntarle al micrero si me lleva por quinientos
subirme a la 607 y recorrer av. Borgoño mirando por la ventana
una pino de loco de Las Deliciosas
unos caños en la desembocadura del Aconcagua
Que nos juntemos donde el Simón a comer pizzas
y nos caguemos de la risa
hablando weas, grabando podcasts malos
invitar al hermano de un compañero del colegio que toca en un grupo jipi
Que mi ex llegue a tocarme el timbre
y me deje ser la cucharita chica.
Quiero ser poeta y pagar la cuenta
con unos garabatos en una servilleta y mi firma.
VIII. Caldo de cabeza
El deseo de mi cuerpo,
el sexo de otros,
no saber qué es ser feliz
y aún así pretender serlo.
Los fines de semana de mis amigos
con los que hablo poco
y viven lejos,
el Tram no para por allá.
Toda la gente que conocí
con la que ya no hablo,
todas las manos que tomé
los ríos que bebí
los besos que no pedí
y los que no me atreví a dar.
¿Sabrán todos ya que soy un relicario
de caricias?
-Amarás como aman los hombres
incluso si ellos no te dejan.-
Av. El Bosque con Mallorca
El Vergel en nada se asemeja
a las calles de mi barcelona asilvestrada.
En el carrer de Pau Claris
se escuchan muchos idiomas
y yo no entiendo nada.
Aquí no encuentras los radales 735,
no hay una plaza del hoyo,
aquí no has plantado ningún damasco,
ni lamentado su muerte,
ni has enterrado un baúl con recuerdos
para los arqueólogos del futuro.
El Ensanche
De seguro entre Gracia y el Eixample
viven muchos amigos que no conozco.
Me invitarían cocaína
y yo me negaría
por el miedo que me da
sentir mi corazón latiendo en mi pecho
recordando que me puedo estar muriendo.
Todo el tiempo estoy muriendo.
Reseña biográfica
Julián Coz, psicólogo chileno residente en Barcelona. Su trabajo poético explora la geografía chilena y el desarraigo migrante en diálogo con el paisaje urbano de Barcelona. Ha presentado poemas a convocatorias en España, entre ellas Editorial Ultramarina y Plataforma PLACA (Barcelona Poetry). Ejerce como psicólogo clínico especializado en duelo, y comparte contenido de divulgación en salud mental en @duelando.ando.

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