
Juan Rulfo
(1917 -1986)
La sublimidad de lo sencillo
Este gran escritor y fotógrafo mexicano, cuyo verdadero nombre era Juan Nepomuceno Carlos Pérez Vizcaíno, nació en Sayula, Estado de Jalisco el 16 de mayode 1917, en una familia acomodada, que perdió todo durante la Revolución. La adopción del apellido Rulfo fue debido a una petición de la abuela María Rulfo, pues en su familia fueron siete hermanas y un hermano que murió soltero y sin descendencia, para evitar que se perdiera el apellido pidió a sus nietos que adoptaran el Rulfo.
Desde muy joven pierde a su padre, asesinado de un disparo en la nuca y luego a su madre, por lo que fue recluído en un orfanato de Guadalajara.
Por eso el fundamento de sus relatos será la muerte, pocas veces se refiere a ella directamente, pero su sombra figura en cada enunciado.
La muerte es el ambiente en que los personajes viven (¿o mueren?) su historia.
En la muerte, los personajes de Rulfo encuentran la prolongación de la vida: viven en la muerte y el lector participa activamente en mantenerlos ”vivos” siquiera mientras dura la lectura. La desolación, el dolor, su estrecho vínculo con la soledad, marcarán su vida y por lo tanto su obra. A pesar de que estudió leyes, no culminó sus estudios y se dedicó a trabajar, llevando una vida bohemia.
Durante los años cuarenta intenta escribir su primera novela temática urbana, pero fue considerada una novela autobiográfica llena de divagaciones personales, sin ningún interés literario. Años más tarde, se vuelve conocido como escritor y colabora en las principales publicaciones.
En 1945, publica los cuentos “Nos han dado la tierra” y “Macario” en la revista Pan de Guadalajara, dirigida por Antonio Latorre y el propio Rulfo
.. “Así nos han dado esta tierra. Y en este comal acalorado quieren que sembremos semillas de algo, para ver si algo se levanta. Pero nada se levantará aquí. Ni sobre pilotes. Uno los ve allá cada y cuando, muy arriba volando a la carrera; tratando
de salir lo más pronto posible de este blanco terrenal, donde nada se mueve y por donde uno camina como reculando”…
“Esta es la tierra que nos han dado”
“Estoy sentado en la alcantarilla aguardando a que salgan las ranas. Anoche, mientras estábamos cenando, comenzaron a armar el gran alboroto y no pararon de cantar hasta que amaneció. Mi madrina también dice eso: que la gritería de las ranas le espantó el sueño.”…
Macario es un retrasado mental que dice con auténtica sencillez cómo es el mundo que lo rodea desde la perspectiva simple de una persona privada de sus facultades mentales.
Rulfo es un innovador dentro de la narrativa mexicana, es uno de los grandes escritores latinoamericanos del siglo XX, que pertenecieron al movimiento literario denominado ”realismo mágico” y en sus obras presenta una combinación de realidad y fantasía, cuya acción se desarrolla en escenarios y con personajes que reflejan lo típico del lugar
En febrero de 1948 publica “La Cuesta de las Comadres.”
…”En la Cuesta de las Comadres”, los Torricos no la llevaban bien con todo el mundo. Seguido había desavenencias. Y si no es mucho decir, ellos eran allí los dueños de las tierra y de las casas que estaban encima de la tierra, con todo y que, la mayor parte de la Cuesta de las Comadres nos había tocado por igual a los sesenta que allí vivíamos, y a ellos los Torricos, nada más un pedazo de monte...”
“La Cuesta de las Comadres”
En 1953 publica ”El Llano en Llamas”. Una serie de 15 cuentos (Los fragmentos anteriores pertenecen a alguno de ellos) ambientados en el Sur del estado de Jalisco que describe la vida de los campesinos en aquellos tiempos inestables y peligrosos de la primera mitad del siglo XX, incorporará luego: “La herencia de Matilde Arcángel” y “El día del derrumbe” “El Llano en Llamas” junto a “Pedro Páramo “son sus obras más importantes. Juan Rulfo dice en los cuentos de “El Llano en Llamas” todo lo que esos campesinos hubieran dicho si alguien los escuchara. Saca a relucir de una forma magistral toda la salvaje poesía que encierra el lenguaje popular mejicano. Su obra se desarrolla en ambientes donde presenta a personajes cotidianos que se ven invadidos por elementos fantásticos combinados sabiamente y representan parte del universo literario. Ahí se encuentra el realismo mágico. Casi todos los cuentos son trágicos porque trágica es la vida de sus personajes, aunque a menudo los sazona con rasgos graciosos hasta el punto de que el cuento” El día del derrumbe” es totalmente humorístico. Los personajes muestran una filosofía popular forjada a golpes que los lleva a no creer en nadie ni en nada; que les hace ver la vida de una forma pragmática y simple. Las referencias a la muerte son constantes. Hablan de matar y de morir con una sencillez escalofriante. Sus vidas no valen nada. Sin embargo, esos muertos que tan fácilmente desaparecen del mundo pesan como si fueran de plomo en la conciencia de los vivos.
En “Talpa” un campesino va con su hermano muy enfermo y con la esposa de éste a Talpa, donde hay una virgen muy milagrera. El campesino y su cuñada aliviaban por el camino sus instintos sexuales y en el fondo deseaban que el enfermo muriera, pero sin dejar de cumplir el propósito de llevarlo ante la Virgen lo más rápido posible “antes de que a la Virgen se le acabaran los milagros”. Por fin el enfermo muere, lo enterraron en el campo y, sorprendentemente, ahora que eran libres, el campesino y su cuñada no volvieron a fornicar, respetando al difunto aunque no respetaron al vivo.
En “Luvina” los habitantes de un pueblo miserable no quieren irse de allí por no abandonar a sus muertos. Donde el viento es un personaje más.
“De los cerros altos al sur, el de Luvina es el más alto y el más pedregoso. No
hacen cal con ella ni le sacan provecho. Está plagado de esa piedra gris con la que hace cal, pero en Luvina no hacen cal con ella ni le sacan ningún provecho…
…Y mirará usted el viento que sopla en Luvina…
…Se planta en Luvina prendiéndose de las cosas como si las mordiera…
En 1955, sale a la luz, “Pedro Páramo” este1955 será memorable en el campo de la producción literaria de México, y su memoria permanecerá inseparable de la de Juan
Rulfo y su obra, cuya publicación –merecida y gratificante- rompió con augusta magnificencia las barreras que se oponían al innegable reconocimiento, tanto del autor como del texto. Una de las mejores, brillantes y más estudiadas obras de toda la América hispana. La creación de esta novela no sólo es el fruto de una auténtica literatura, sino que además es la reminiscencia de una historia que, como diría Octavio Paz, “está más allá de las fechas y más acá de los nombres”. Y la historia de Pedro Páramo responde a un mundo imaginario, pero además, encaja en una naturaleza originaria, nativa, autóctona y petrificada como el diminuto fragmento de una gran parcela: la cara de la revolución en México. El pueblo que revive Rulfo –pues no cabe la menor duda de que estaba muerto y olvidado- es aquél en el que pasó la mayor parte de su niñez. En ese tiempo un pueblo fértil: árboles, agua y, como resultado, vida. Y después, cuando Rulfo vuelve pasados treinta años, un pueblo abandonado, fantasmal y desértico. Por ésta razón le da el nombre Comala en el relato, pues el comal es un recipiente de barro que se pone sobre el fuego, donde se calientan las tortillas. Es de allí, pues, que surge el apelativo de Comala, que significa, por lo tanto, lugar sobre las brasas.
“Me encontré con un pueblo muerto”, dice Rulfo. Y claro, los muertos no viven en el tiempo. Eso le dio la libertad para manejar los personajes indistintamente. Es decir, para dejarlos entrar, y después que se esfumaran, que desaparecieran.
Pedro Páramo es el caso representativo del hacendado, del cacique que abundó en México y que decidía sobre las tierras que trabajaba., personifica al típico terrateniente déspota que logra, sin dilucidar un poco la más mínima idea de bien, creerse el dueño de absolutamente todo lo que le rodea, hasta de las vidas mismas. Juan Preciado, por su parte, es el narrador, hijo de Pedro Páramo, al que mataron de miedo los susurros provenientes de los muros en las casas de Comala: “un rumor parejo, sin ton ni son, parecido al que hace el viento contra las ramas de un árbol en la noche, cuando no se ven ni el árbol ni las ramas, pero se oye el murmullo.”
“Ruega a Dios por nosotros Eso oí que me decían. Entonces se me heló el alma. Por eso es que ustedes me encontraron muerto.” En su visita a San Gabriel (Comala en el relato) se encuentra con que una tal Susana San Juan estaba enterrada allí, en el “panteón” de ese pueblo, y para satisfacer su sorpresa decide adaptarla como el personaje de más peso en la novela. Pedro Páramo gira alrededor de Susana San Juan y alrededor de un pueblo. Sin embargo, ese pueblo se extinguirá hasta el silencio, acabándose, igualmente todo lo que alguna vez allí hubo.
Dice Octavio Paz respecto a esta obra de Rulfo:
..... Si el tema de Malcolm Lowry es el de la expulsión del paraíso, el de la novela de Juan Rulfo (Pedro Páramo) es el del regreso. Por eso el héroe es un muerto: sólo después de morir podemos volver al edén nativo. Pero el personaje de Rulfo regresa a un jardín calcinado, a un paisaje lunar, al verdadero infierno. El tema del regreso se convierte en el de la condenación; el viaje a la casa patriarcal de Pedro Páramo es una nueva versión de la peregrinación del alma en pena.
..... Simbolismo -¿inconsciente?-del título: Pedro, el fundador, la piedra, el origen, el padre, guardián y señor del paraíso, ha muerto; Páramo es su antiguo jardín, hoy llano
seco, sed y sequía, cuchicheo de sombras y eterna incomunicación. El Jardín del Señor: el Páramo de Pedro. Juan Rulfo es el único novelista mexicano que nos ha dado una imagen -no una descripción- de nuestro paisaje. Como en el caso de Lawrence y Lowry, no nos ha entregado un documento fotográfico o una pintura impresionista sino que sus intuiciones y obsesiones personales han encarnado en la piedra, el polvo, el pirú. Su visión de este mundo es, en realidad, visión de otro mundo. Rulfo fue un innovador dentro de la narrativa mexicana .es evidente que no formó parte de la novelística anterior ni en la temática, ni en los recursos literarios. Los antecedentes de Rulfo hay que buscarlos más allá de nuestro panorama; en la gran novelística europea.
Fue un incansable viajero, abandonando el camino, el 8 de enero de 1986.
Bibliografía
Juan Rulfo, Pedro Páramo, Historia vivida, historia contada. Fernando Carranza. Universidad Sergio Arboleda.
Juan Rulfo Pedro Páramo. Literatura Latinoamericana. Alfonso Castro Pallares.
Diccionario de Autores Latinoamericanos. César Aira.
Octavio Paz. Corriente Alterna 1967.
Pedro Páramo – El Llano en Llamas. Juan Rulfo
Magda Lago Russo - Nació en Montevideo – Uruguay - Químico Farmacéutica.
Co-Fundadora del Taller de Creatividad Literaria “La aventura de escribir” de la YWCA Costa de Oro (Uruguay). Incursionó en talleres literarios sobre: Realismo Mágico, Literatura Clásica y Contemporánea. Clubes del libro Cursos:”La palabra y la comunicación” “Taller de reflexión intergeneracional”. Producción Literaria: Narrativa: Novela grupal:”Las cuatro estaciones”. Novelas cortas individuales:”La caja de Nyco”, “De recuerdos y soledades”,”Todo tiene su tiempo”,”Mundos Diferentes” Cuentos Breves. Revistas literarias.
Recibe dos menciones de honor: 1997 y 2006 respectivamente de la Revista “Xicóalt” (Estrella Errante) de la Organización Yage (Asociación pro Arte, Ciencia y Cultura Latinoamericanas) de Salzburgo. Colaboró con las Revistas Virtuales: Remolinos Molino de Letras y Delirium Tremens. Colabora con la Revista Archivos del Sur Encontrarte y Cinosargo. Finalista del Concurso “Historias de Inmigrantes” de la Revista Archivos del Sur (2010).





































