
América tierra de rapiña
Un día Arranco por la tierra en búsqueda del oro,
Los arroyos, las visiones cotidianas de un bosque gigantesco
Mientras palpaba en su lengua el sabor amargo de la vida
Y lograba alcanzar las colinas, los bosques poblados de canela,
Y las ciudades construidas en oro.
La pesadilla de los invasores con un ídolo en la frente
Y la santa cristiandad repartía perdones a los nativos hombres
Muy parecidos a los animales según su Dios.
El ojo del águila rapaz rebajaba las tierras a un simple bien
Que algunos santos lograban convertirlas en suyas.
Pero la mezquindad del deseo y la avaricia desmedida
Obligó a sus santos a ser recluidos en las cárceles llamadas selvas.
Y mientras se encontraba la salida
Sus cuerpos se pudrieron multiplicándose
Con los indígenas que cubrían estas tierras.
Así la muerte no dejo el dolor allí
Acaso en sus futuros habitantes
Quienes no sabían que eran
Si españoles o indígenas.
Del mismo modo murieron los dioses:
Los ídolos armados de chocolate y canela
Además se reza en el templo de la cristiandad
A la memoria del antiguo monarca.
Los Sikna
Soy un médium que embriaga los lugares por donde camina
Engroso bajo mi rastro un propósito
Trasfiguro mi cuerpo hacia otro cuerpo
En un instante yo seré otro camino.
Soy capaz de ser Dios
Finalmente resultare siendo yo mismo
Capaz de purificar mi espiritad
Y resurgir como siempre en una forma
humana.
Recorporación
Bello la conciencia
Lo que consiste
La gran creencia en la individualidad,
De las cosas
La multitud furiosa y descarada
¡Esta sensación de creernos santos!
El dobles de las metas
Y estar presente y no decir nada.
El auditorio de un borracho
Suceso del alma embriagada.
Volver a nacer
Volver a encarnar
….Volver a un cuerpo
Y no ser nada.
Aludir a la esencia
Dejar lo banal
Como un organismo distinto
Sin lecciones ni ataduras.
Ser el marco de una puerta
El estado de conciencia
…. lo humano.
Semejante a un bocón (políticos)
Pisan a los humanos como si fueran hormigas
Desde las altas cumbres donde los divisan
Son edificios que los hacen parecer estrellas
Y bien alejados hacen el camino en limosina.
Son sus extremidades bien adornadas
El oro gime entre los dientes como una pintura
Y sus dedos le hacen parecer una princesa.
Piensan que los dioses son la trinchera
Y bien armados de miedo arman una guerra
Como el rey que juega el ajedrez al azar.
Escriben que son peones de un dios lejano
Y van de par en par como manadas
Corren sin saber que son cloacas
La ciudad que les tiene por mandatarios.
Breve currículo: Johnny Díaz - Nacido el 12 de enero de 1990 en sonson (Antioquia). Actualmente vive en Cali, y cursa estudios de literatura en la universidad de valle. Dice ser un aficionado a la poesía más nunca un poeta.






































