
Afortunado
Joven, guapo, y muy rico: César López es un muchacho licenciado en Económicas y Derecho, con dos masters en Empresariales e Idiomas, y que gracias a su padre, heredó el puesto de director en una importante multinacional. Actualmente, César tiene muchas responsabilidades a sus veintisiete años: dispone de más de tres mil empleados a su servicio, y trabaja de lunes a viernes, desde las ocho de la mañana hasta las diez de la noche. Con un envidiable sueldo que le permite vivir con todo tipo de lujos, este hombre es muy afortunado: no le falta de nada. César López es un hombre tan ocupado que en el mismo momento que llegan las diez de la noche del viernes, opta por desconectar, y por eso no desea que se intente entrar en contacto con él de ninguna manera durante sus preciadas horas libres, incluso si son asuntos que requieren urgencia. Las ofertas de cenar con socios, asistir a fiestas de grandes personalidades y la participación en campeonatos de golf son rechazadas con amabilidad por esta joven promesa del mundo empresarial. César desaparece los fines de semana: muchos han intentado localizarle, sin éxito. Y es que César desaparece de la faz de la tierra. Ansía llegar el viernes por la noche a su casa para morir. Si: César muere todas las noches del viernes. Cuando llega a su chalet, César ni siquiera se ducha: se quita directamente el traje de corbata y chaqueta y saca del armario un abrigo sucio, un pantalón de cuadros descosido, un sombrero de paja, una cuerda y unas sandalias viejas. Se pone la peluca, la barba postiza y se viste con este singular atuendo. En el mismo momento que César termina y agarra su guitarra, muere y se convierte en otra persona. Sale de su casa, con una sonrisa pintada en la cara, y marcha hacía las vías principales de la ciudad, para sorprender a todos con sus acordes. El vagabundo errante canta por las calles, alegre, y siempre recibiendo unas monedas por su preciosa voz. Disfruta de la libertad. Cuando llega el domingo, el vagabundo hace un recuento de sus pequeñas ganancias y se marcha a su casa: César renace. Y está preparado para comenzar la rutina afortunada de un hombre afortunado que a la mañana siguiente regala todas sus monedas ganadas a los pordioseros que van pidiendo limosna en la calle. Jamás piensa, durante esas horas en la que está planificando tareas con sus trabajadores o cerrando tratos con importantes hombres de negocios, si la música pudo ser el camino correcto o incorrecto, jamás intentará comprender porque se cede prioridad a las obligaciones sobre la libertad. El vagabundo es esclavo de la libertad, César es esclavo de una vida que aceptó y no deseó.
© ANA PATRICIA MOYA RODRÍGUEZ
Estudió Relaciones Laborales y es Licenciada en Humanidades. Actualmente, estudia Master en Textos, Documentación e Intervención Cultural, es pluriempleada y directora \ editora \ coordinadora de Groenlandia, Revista de Literatura, Opinión y Arte en general. Ha publicado un poemario, titulado “Bocaditos de Realidad” (Groenlandia, 2008), y en breve aparecerá su libro de relatos, “Cuentos de la Carne”. Sus poemas y relatos han aparecido en diversos fanzines y revistas, impresas y digitales, de España e Hispanoamérica así como en diversos blogs. Participa en la Revista de Literatura Internacional La Más Medula y ocasionalmente en la página Web de la revista Andalocio. Obtuvo un accésit en un Concurso de Relatos Internacional. Ha participado en los Talleres Literarios de Creación Eutopia 2007, Festival de la Creación Joven de Córdoba, impartidos por Espido Freide, Juan José Millas, entre otros escritores. Algunos de sus poemas han sido publicados por el Centro de Estudios Poéticos de Madrid en sus diversas antologías. Sus poemas han sido traducidos al inglés, al catalán y al italiano. Forma parte del REMES (Red Mundial de Escritores en Español) y tiene su espacio en Las Afinidades Electivas. Posee libros de poesía y de relatos inéditos. Ha aparecido en dos antologías digitales: “Esnifando Letras” y “Póker de Reinas”. En breve, aparecerá en tres antologías literarias impresas, dos de poesía, y otra de narrativa.






































