Pues bien, todo está perfecto claro y distinto como le gustaba al viejo Descartes, con quien por fin la Filosofía tocó tierra firme
como le gustaba decir al viejo Hegel. Finalmente teníamos un Método
Científico que nos llevaría al conocimiento de la Verdad, el
comportamiento humano se haría predecible mediante una sociología
científica inventada por Augusto Comte –no por Emile Durkheim, como le
gusta creer a los sociólogos.
Alguien dijo que no resultaría… alguien negaba el concepto mismo de verdad en pleno siglo XIX, en plena era positivista. El maestro Nietzsche decía:
Solamente mediante el olvido puede el hombre alguna vez llegar a imaginarse que está en posesión de una verdad en el grado que se acaba de señalar. Si no se contenta con la verdad en forma de tautología, es decir, con conchas vacías, entonces trocará continuamente ilusiones por verdades. ¿Qué es una palabra? La reproducción en sonidos de un impulso nervioso. Pero inferir además a partir del impulso nervioso la existencia de una causa fuera de nosotros, es ya el resultado de un uso falso e injustificado del principio de razón. Acerca de la verdad…
O sea, dicho en facilito: ¿qué te hace pensar que aquello que captan tus sentidos y tu modo particular de pensar sea realmente la verdadera naturaleza de las cosas? Esto ya se lo había preguntado Kant, pero el viejo Hegel nos decía que todo lo real era racional, que el sentido de la existencia de las cosas era el perfeccionamiento y todos creían eso, hasta sus enemigos, como Marx, las diferencias estaban en el modo. A ello le llamaban PROGRESO y este era un nuevo dogma. Al final del PROGRESO el hombre alcanzaba facultades omniscientes divinas. El dios de Aristóteles había resucitado, de cierta manera. Nietzsche y sus secuaces-precursores fueron tildados de pesimistas y fueron condenados a un sector marginal del pensamiento.
Pero no sólo de Filosofía vivía el hombre… existían también las ciencias que estaban logrando progresos enormes, seguidos de mejoras técnicas impresionantes, o sea, había luz eléctrica, tocadiscos y un montón de cachivaches que nos hacían creer realmente en el PROGRESO como una ley natural, pero apareció un hombrecillo llamado Einstein…
El descubrió la TEORÍA GENERAL DE LA RELATIVIDAD y la TEORÍA ESPECIAL DE LA RELATIVIDAD que todos en algún momento comprendemos, pero que siempre olvidamos ¿por qué? Porque estas teorías no tienen verificación intuitiva… y esto, queridos amiguitos, es UN PROBLEMA MAYÚSCULO.
¿Qué es la intuición? La intuición es el conocimiento inmediato –no una corazonada. Es decir, aquello que se aprehende sin necesidad de elaboraciones, como las sensaciones de los sentidos, las intuiciones teóricas de la matemática, como los postulados o las intuiciones puras de Kant: el tiempo y el espacio. Se discute en estos días si son intuiciones puras realmente, pero no vamos a entrar en ese debate.
Todo razonamiento se convertía en conocimiento al ser verificado por la intuición. Verificar viene de las palabras latinas ‘veritas’ –verdad –y el verbo ‘fieri’ que vamos a traducir en fácil como hacer. Es decir convertir algo en verdad. La intuición es la experiencia unitaria, lo que el instante es al tiempo, la intuición es al conocimiento y puede ser interna o externa.
Es una intuición el sentimiento de ser uno mismo. Dirija su atención hacia sí mismo y note su propia existencia – esa fortísima sensación que tiene de ser usted mismo y no otro es una intuición ¿qué es usted en esencia? Ese es otro problema, pero usted es algo y no nada y eso es una certeza intuitiva… desde Descartes, las certezas están hechas de esa madera.
Esta verificación era la corona del método científico tradicional, sin embargo… ¡LA TEORÍA DE LA RELATIVIDAD NO PUEDE VERIFICARSE! Sino solamente probarse, es decir, explica el funcionamiento del cosmos, pero no hace de ese conocimiento algo accesible a la intuición… para qué hablar de la Física Cuántica, con la que pasa lo mismo, pero de manera más grosera. Entonces, queridos amigos, la CIENCIA que era la garantía de la VERDAD, pasa a garantizar sólo PROBABILIDAD. Y las cosas probables, probablemente también puedan ser de otra manera… es una simple cuestión de grados. Por tanto, le certidumbre moderna se va a la basura. Ya no estoy seguro de las cosas, sino sólo de su grado de probabilidad… ¿Qué significa esto?
Pues lo verán en nuestro próximo batiprograma, en este mismo baticanal.
DE PASO PODRÍAN VER ESTO ¡¡¡UN PEQUEÑO AVISO QUE HACE POSIBLE NUESTRAS TRASMISIONES!!!






































OTRO MAGNÍFICO TEXTO DE ARTURO RUIZ
Segundo texto que le leo a este gran Arturo Ruiz. ¡Qué calidad! ¡Que muestra de inteligencia!
Y decir, en el fondo, que estamos podridos...en la mierda...¡EXACTO!
Esa mierda llamada política-delictual; hampa legalizada.
Jueces vende madres, como los llamaría Pablo de Rokha.
Toda la basura expuesta.
Damos gracias al texto de Arturo Ruiz porque nos permite levantar un poco más la voz, ser más coherentes, justicieros y valientes.
Así como lo hacen otros articulistas de CINOSARGO, como el mismo Daniel Rojas Pachas y otros que se me olvidan.
¡O LA PALABRA SERÁ DE LOS LIBRES O EL REFUGIO CONTRA LA OPRESIÓN!