
ÓSCAR CASTRO: POETA, NOVELISTA, CUENTISTA
El 25 de marzo de 1910 vino al mundo Óscar Castro Zúñiga, el más grande escritor que ha producido la Región del Libertador Bernardo O’Higgins.
Hombre de múltiples oficios: bancario, periodista y profesor de Castellano, entre otros.
Fue cuando era trabajador bancario que se descubrió su faceta poética.
En un homenaje al gran bardo español Federico García Lorca –realizado en Valparaíso-, Castro leyó un poema dedicado al poeta asesinado.
Allí fue cuando Augusto D’Halmar advirtió al naciente valor y lo impulsó a publicar.
CAMINO DEL ALBA fue su primer poemario y apareció en 1938.
Se acusa a Óscar Castro –y con algunas razones- de haber recibido influencia garcilorquiana…, aunque otros señalan que su poética tiene un desarrollo lejano a la simple imitación.
Pero el poeta no es sólo ello. Además es un gran cuentista y novelista.
¿Quién no conoce COMARCA DEL JAZMÍN, publicado en 1945, en que la belleza narrativa de Castro da contornos magníficos a sus cuentos?
Y en la novela: ¿Quién no ha escuchado hablar de LLAMPO DE SANGRE (editada en 1950) y de LA VIDA SIMPLEMENTE (impresa en 1951).
Es decir ambas novelas son posteriores a su muerte.
Óscar Castro se fue de este mundo en 1947. Contaba 37 años solamente.
Su obra le perdura.
Óscar Castro no es sólo un gran escritor de Rancagua. Es un gran autor literario de Chile y de América.
Su narrativa, en especial LA VIDA SIMPLEMENTE, es un compendio del mundo social deteriorado del Chile de los bajos fondos de la primera mitad del siglo veinte.
En esa misma línea escribieron Manuel Rojas, Nicomedes Guzmán, Antonio Acevedo Hernández, Carlos Sepúlveda Leyton y Alberto Romero, entre otros.
Hoy nosotros lo recordamos aquí con uno de sus mejores poemas.
PARA QUE NO ME OLVIDES
Yo me pondré a vivir en cada rosa
y en cada lirio que tus ojos miren
y en todo trino cantaré tu nombre
para que no me olvides.
Si contemplas llorando las estrellas
y se te llena el alma de imposibles,
es que mi soledad viene a besarte
para que no me olvides.
Yo pintaré de rosa el horizonte
y pintaré de azul los alelíes
y doraré de luna tus cabellos
para que no me olvides.
Si dormida caminas dulcemente
por un mundo de diáfanos jardines,
piensa en mi corazón que por ti sueña,
para que no me olvides.
Y si una tarde, en un altar lejano,
de otra mano cogida, te bendicen,
cuando te pongan el anillo de oro,
mi alma será una lágrima invisible
en los ojos de Cristo moribundo
¡Para que no me olvides!
Hermoso texto construido con símbolos sencillos, elementos típicos de este gran literato chileno del siglo veinte. Sus poemas han sido varias veces musicalizados.
FUENTES:
1.- PALABRA ESCRITA, revista de poesía, núm. 32. Santiago de Chile. Septiembre de 1998.
2.- cienpoemaschilenosclaves.blogspot.com







































Felicitar
Gran sorpresa me he llevado al leer este artículo. Había escuchado la canción,¿ycómo me gusta! pero, no se me pasó nunca por la mente que fuese un poema y mucho menos que este Gran Poeta y Escritor fuese el autor.
Gracias José y a la revista por darnos a conocer parte de los escritos de tan insignes personas.
FELICITACIONES.